lunes, 18 de mayo de 2015

Sufijación: derivación apreciativa y no apreciativa. Ejemplos



La sufijación es un procedimiento de formaciónde palabras que consiste en el agregado de un morfema derivativo -el sufijo- después de la base léxica.
 
El estudio de la sufijación se puede dividir en derivación apreciativa y derivación no apreciativa. A su vez dentro de la derivación no apreciativa se distinguen la derivación nominal, adjetival y verbal.

La derivación apreciativa
Los sufijos apreciativos se añaden a sustantivos, adjetivos y, a veces, a adverbios y otras clases de palabras para expresar tamaños.

Estos sufijos se pueden dividir en tres grupos:
- Diminutivos: -ito/-ita, -ín/-ina, -ino/-ina, -illo/-illa, -ete/-eta, -ico/-ica, -ejo/-eja, -uco/-uca, -uelo/-uela (caminito, polluelo).
- Aumentativos: -ón/-ona, -azo/-aza, -ote/-ota (cabezón, autazo, carota).
- Despectivos: -aco/-aca, -ajo/-aja, -ales,-ato/-ata, -engue, -orrio, -orro/-orra, -ucho/-ucha, -ute, -uzo/-uza (feucho, viejorra, libraco).

Sufijos apreciativos y lexicalización
Hay casos en que los sufijos se han integrado con la base dando lugar a una nueva palabra con sentido específico. Ejemplos de lexicalización son cabrito, camilla, cuadernillo, cigarrillo, mesilla, ventanilla, maletín, chaquetilla, carreta, libreta, escalón, camisón, colchón, cinturón, islote, cabezota, castañuelas. El sufijo que participa con mayor frecuencia en la lexicalización es -illo/-illa.


Sufijos apreciativos y expresión de la emotividad
La lengua cuenta con diversos recursos para expresar la emotividad, dentro de los cuales se encuentran los sufijos apreciativos, y en particular los sufijos diminutivos.
En los sufijos apreciativos se pueden distinguir dos tipos de significado principales: un significado aspectual de intensidad/atenuación y un significado de valoración positiva/negativa.

Valor de los sufijos diminutivos
En general, los diminutivos expresan un valor afectivo positivo (amorcito, mamita, hijito), aunque también pueden tener sentido de valoración negativa, con matiz irónico: Se cree muy listillo; Juan es un guapito; Menudo tiempecito hace.

Valor de los sufijos aumentativos
El aumentativo -ón tiene el significado de intensidad más un significado de valoración que puede ser tanto positiva como negativa.
No es solo una buena película, es un peliculón.
¡Menudo peliculón nos hemos tragado!

La derivación no apreciativa
La sufijación no apreciativa es uno de los principales mecanismos de creación de palabras. Según la categoría gramatical de la palabra derivada, la derivación se divide en nominal, adjetival y verbal.

  • La derivación nominal
Los derivados nominales pueden ser sustantivos deverbales (V>N) que se forman a partir de verbos: venta, traducción, dormitorio; los denominales (N>N), a partir de sustantivos: cabezazo, violinista, cafetero; y los deadjetivales (A>N), a partir de adjetivos: estupidez, niñez, justicia.

  • La derivación adjetival
Los derivados adjetivales proceden casi todos de verbos y sustantivos. De estos últimos derivan espectacular, deportivo, caluroso, miedoso, metálico, etc. Ejemplos de derivados de verbos son: comprable, sorprendente, lamentable, casadero, obligatorio, deportivo. Los derivados de adjetivos son las palabras formadas con el sufijo -ísimo (hermosísimo, carísimo) que sirve para formar el grado superlativo de los adjetivos calificativos.

  • La derivación verbal
Pueden formarse derivados verbales a partir de sustantivos (noche>anochecer), adjetivos (sucio>ensuciar), verbos (bailar>bailotear) y adverbios (atrás>atrasar).
En la derivación verbal se usan dos procedimientos: la sufijación y la parasíntesis (prefijación y sufijación simultáneas).


lunes, 11 de mayo de 2015

El pronombre "se": usos, funciones y ejemplos



“Se” es una palabra átona invariable que tiene distintos usos pronominales, puede ser indicador de oraciones impersonales y de la voz pasiva refleja.
 
El pronombre se acompaña a verbos de distinto tipo y con cada grupo de verbos tiene una función diferente. Esto no se observa directamente en el lenguaje oral ni en el lenguaje escrito, porque la forma del pronombre no varía para sus distintas funciones, pero hay diferencias gramaticales de tipo sintáctico.

Se con función de objeto indirecto
El pronombre se cumple la función de objeto directo en los siguientes casos:

  • Cuando en un mismo predicado se construyen el objeto directo y el indirecto con pronombres; el pronombre le se transforma en se para evitar la cacofonía (el choque entre dos letras ele). Por ejemplo:
- ¿Le (objeto indirecto) enviaste el correo electrónico (objeto directo)?
- Sí, se (O.I.) lo (O.D.) envié.

  • Cuando en el predicado se construye un objeto indirecto de interés (con función expresiva o emocional: Este chico no me estudia):
Aníbal se mandó una tontería mayúscula.

En este caso, el se con función de objeto indirecto siempre aparece con un objeto directo (una tontería mayúscula) sustantivo o construcción sustantiva. No se puede cambiar por le.

  • Con verbos recíprocos, es decir, verbos que indican que dos entidades intercambian mutuamente una acción. Tienen siempre sujetos compuestos o plurales, por ejemplo: Alberto y Oscar se dieron la mano.
  • Cuando el verbo se utiliza en tercera persona, se usa el pronombre se en función de objeto directo:
Los dos hombres se miraron. (Significa que se miraron uno al otro.)

Pero si el verbo se construye con un objeto directo, el se es objeto indirecto:
Los dos hombres se dieron un gran abrazo. (Uno al otro.)

Se como pronombre reflexivo
Con verbos pronominales reflexivos, con la función de objeto directo.

Laura se peinó.

  • Con verbos pronominales reflexivos, con la función de objeto indirecto.
La diferencia con el caso anterior es que el verbo se construye con un sustantivo como objeto directo y un pronombre como objeto indirecto.
Salvador se (O.I.) cortó el dedo (O.D.) con un cuchillo.

El pronombre se representa al sujeto, pero no como objeto directo, sino que constituye el objeto indirecto del hecho que se produce.

Se como parte del verbo
Esta función de se aparece con verbos pronominales intransitivos (sin objeto directo) y no reflexivos:
Ellos se acostaron temprano.

Se en la función de voz pasiva
Algunas construcciones son aparentemente semejantes al uso impersonal de se, pero en realidad son otra forma de construir la voz pasiva:
Se vende apartamento. (Un apartamento es vendido)
Se cambian estampillas. (Estampillas son cambiadas)

Se como marca de impersonalidad
Ciertos usos verbales en tercera persona del singular que aparecen precedidos por el pronombre se, se consideran construcciones impersonales:
Se vende.
Se alquila.
Aquí no se fuma.

La gran diferencia entre un se pasivo y un se impersonal es sintáctica. El pasivo tiene un sujeto paciente (que no realiza el hecho), mientras que el impersonal no tiene sujeto.


lunes, 4 de mayo de 2015

Cualquiera/cualquier: usos y ejemplos



  • Usamos cualquiera para referirnos a un individuo indeterminado de un grupo o una categoría. Esta forma puede acompañar a un sustantivo (como adjetivo) o sustituirlo (como pronombre):

La exposición muestra al visitante cómo era la vida en una ciudad europea cualquiera del Renacimiento. (no nos referimos a una ciudad concreta)

Este es un trabajo que puede hacer cualquiera. (=pueden hacerlo todas las personas)

Ambas formas se utilizan para referirse tanto a sustantivos masculinos como femeninos:

-      ¿Qué helado te apetece?
-      Es igual, tráeme cualquiera/uno cualquiera. (no indico ningún helado en particular)

-      ¿De qué marca quieres la harina?
-      De cualquiera/una cualquiera. Son todas muy parecidas. (no indico ninguna marca en particular)


  • Cualquier es la forma apocopada de cualquiera. Solo se usa cuando precede a un sustantivo (tanto masculino como femenino):


El nuevo rascacielos puede verse desde cualquier punto de la ciudad.

Cualquier ayuda será bienvenida.


lunes, 27 de abril de 2015

Lenguas romances o románicas y dialectos: diferencias y definiciones



Las lenguas neolatinas, románicas o romances derivan del latín vulgar. Los dialectos, también derivan del latín, pero son delimitados geográficamente.
Las lenguas romances han adquirido una clara fisonomía porque tuvieron una tradición literaria, una normalización gramatical y su uso se ha oficializado. 

Las lenguas romances nacionales son el portugués, el español, el francés, el italiano y el rumano. También son consideradas lenguas romances el gallego, el catalán y el occitánico (Francia). Desde el punto de vista geográfico el dominio romance ocupa una gran parte de Europa; desde Portugal a Italia, incluyendo algunas islas del Mediterráneo como las Baleares, Córcega, Cerdeña y Sicilia. También se debe considerar la zona de Bélgica, en donde se habla francés, y las regiones suizas de lengua francesa e italiana.

Los dialectos romances derivan del latín
Existen un número de lenguas nacionales u oficiales, que son los idiomas de un país y un número mucho mayor de variedades lingüísticas habladas, no reconocidas como lenguas oficiales nacionales, llamadas dialectos.
En el ámbito romance, tanto las lenguas como los dialectos son una derivación del latín hablado y cumplen la función de comunicar. Lingüísticamente, lenguas y dialectos tienen la misma dignidad.
La diferencia entre lengua y dialecto tiene un valor sociolingüístico que tiene relación con el uso, la difusión, el prestigio, el tipo de reconocimiento que tienen ciertas lenguas y que los dialectos no lo tienen.

Qué es el prestigio de una lengua
El término dialecto, proveniente del griego, ha sido interpretado en la Italia renacentista como oposición a la lengua: la lengua sería una lengua superior al dialecto. La superioridad o inferioridad era ligada al hecho de que la lengua podía usarse como expresión literaria, mientras el dialecto no podía cumplir esa función.
Es completamente errónea la difundida convicción de que los dialectos son una corrupción de la lengua nacional; al contrario, los dialectos provienen directamente del latín, como las lenguas romances, las cuales, además, se formaron sobre una base dialectal.

Por qué las lenguas romances son distintas
Las lenguas romances son diversas entre sí, pero muestran un criterio de comprensibilidad recíproca: un hablante italiano, por ejemplo, comprende fácilmente un hablante español, sin haber estudiado la lengua.
La diferencia entre las lenguas romances parece evidente desde el punto de vista estructural y de funcionamiento. Pero existen muchas e importantes semejanzas, porque tienen un punto de referencia común (el latín), que explica las semejanzas, y evoluciones particulares de cada área lingüística que explica las diferencias.

Definición de lengua
Una lengua es una variedad lingüística con un estatuto socio-cultural y político garantido de un ordenanza estatal, con una codificación reconocida y aceptada, dentro o fuera de los límites nacionales, con una sólida tradición literaria, utilizada como medio de comunicación interregional.

Definición de dialecto
Un dialecto es una variedad lingüística usada en un área geográficamente circunscripta, en ámbitos limitados y, sobre todo, en la oralidad.
Si desde un punto estructural no se puede distinguir entre lengua y dialecto, desde un punto de vista semiológico, funcional y textual existen notables diferencias.
En realidad existe una complementariedad funcional entre lengua y dialecto, por lo que ambas variedades lingüísticas cumplen funciones importantes, pero complementarias y solo parcialmente sobrepuestas en la comunicación verbal.

El término dialecto puede indicar, tanto un sistema lingüístico autónomo respecto de la lengua nacional (los dialectos italianos), como una variedad hablada de la lengua nacional, como por ejemplo los dialectos anglo-americanos que son variedades locales del inglés hablado en los Estados Unidos.

No son pocas las definiciones del término dialecto, sobre las cuales los lingüistas siguen hoy debatiendo. Pero lo que no admite discusión, es que el español es un dialecto nacido del latín.


miércoles, 22 de abril de 2015

Verbos con preposiciones en español



En algunos casos las preposiciones van con un verbo en forma obligatoria; en otros el verbo puede o no llevar preposición y en otros admitir más de una.
Las preposiciones constituyen un caso de clase “cerrada” porque se puede hacer una lista de ellas. 

Morfológicamente, se las denomina invariables porque no tienen ni género ni número.
En cuanto a su significado, tradicionalmente se consideró a las preposiciones palabras “vacías” porque no poseen un significado y son prácticamente imposibles de definir.
Pero muchas preposiciones tienen un valor léxico claramente identificable, valor que diferencia la interpretación de “se sentaron a la mesa” frente a “se sentaron en la mesa”.

Verbo sentarse con las preposiciones a y en
Sentarse en la mesa significa “acomodarse encima de ella” y sentarse a la mesa “sentarse frente a una mesa para, por ejemplo, comer”.
Las dos locuciones son correctas, pero cuando el sustantivo mesa lleva alguna especificación se usa la preposición en: se sentó en la mesa del fondo, para tomar el té me siento en la mesa junto a la ventana.

De acuerdo con / de acuerdo a
De acuerdo con significa “según o conforme a”: de acuerdo con lo previsto, se pudo realizar. Esta forma se utiliza tanto en España como en América. La forma “de acuerdo a” es más frecuente en América que en España: de acuerdo a lo conversado telefónicamente. Las dos formas son correctas.

El verbo entrar a / entrar en
¿Entrar a mi casa o entrar en mi casa? Las dos construcciones son correctas, con la particularidad de que en España se prefiere usar en y en América a.

Los verbos acordarse / recordar
El verbo acordarse significa “tener presente algo en la memoria” y va seguido de un complemento con de (acordarse de algo): Juan se acordó de que tenía una cita. Es muy común la omisión de la preposición de con el verbo acordarse, con lo cual se incurriría en un caso de queísmo.

La confusión proviene por la analogía con el verbo recordar (recordar algo), el cual no requiere la preposición de: Juan recordó que tenía una cita.
Cuando el verbo acordar se usa con el significado de “decidir o determinar algo”, no lleva preposición. Lo correcto es decir: acordaron la renovación del contrato y no, acordaron en la renovación del contrato.

Ocuparse de / ocuparse en
El verbo ocuparse tiene dos significados. Cuando significa “dedicarse a un trabajo o tarea”, se puede construir con las dos preposiciones: mi amiga se ocupa en limpiar la casa o mi papá se ocupa de repartir la mercadería.
En cambio, cuando su significado es “prestar atención o cuidados a alguien o algo” se debe utilizar la preposición de: tienen que ocuparse de las tareas del hogar.

Pasar por
Con este verbo se pueden realizar varias construcciones correctas, como pasar de un lugar a otro, pasar de largo, pasar la señal, pasar en orden, pasar por alto, pasar por tonto, pasar a exponer, pasarse por poco y pasarse de vivo.

Pero hay un uso de esta expresión que no es correcto, en oraciones como: mi decisión no pasa por tu interés en María, en lugar de: mi decisión no depende de tu interés en María.

Ir por agua o ir a por agua
El uso de las preposiciones a por, con el sentido de “en busca de”, tras los verbos de movimiento (ir, venir, salir) es de uso normal en el español de España: ve a por agua, volvió a por los juguetes.

En cambio, en el español de América esta secuencia de preposiciones no se utiliza, solo se antepone la preposición por: ve por agua, volvió por los juguetes.
En la lengua española, no hay reglas que rijan las preposiciones, lo cual ocasiona muchas confusiones y dudas. La mejor regla a seguir es la de habituarse al uso de la gramática y del diccionario.