martes, 28 de julio de 2015

Abreviaturas: cómo se escriben correctamente. Ejemplos



La abreviatura es la representación gráfica reducida de una palabra que se obtiene eliminando algunas letras o sílabas.
 
Para que una abreviatura tenga justificación, deben eliminarse dos o tres letras de la palabra original y terminar con un punto. Existen dos formas para formar abreviaturas: por truncamiento o por contracción.

Formación de las abreviaturas por truncamiento
Consiste en suprimir letras o sílabas finales: pág. por página, art. por artículo. Este tipo de abreviaturas nunca pueden terminar en vocal. Cuando se trata de fórmulas fijas, es necesario abreviar todas las palabras que las integran, como por ejemplo, q.e.p.d. por que en paz descanse.

Formación de las abreviaturas por contracción
Consiste en eliminar letras centrales dejando solo las más representativas, como Sr. por señor, depto. o dpto. por departamento. Las abreviaturas que presentan la letra o letras finales voladas, también se forman por contracción: B.º por barrio, n.º por número.

El femenino de las abreviaturas
Se forma sustituyendo el masculino, cuando termina en -o, por la vocal -a: hno., hna. por hermano, hermana. Cuando el masculino termina en consonante, se agrega una a, que puede ser volada o no: Lcdo., Lcda. (licenciado, licenciada), aunque también se acepta la forma Lic. tanto para masculino como para femenino.
La a volada para señalar el femenino cuando el masculino termina en consonante y puede escribirse subrayada o sin subrayar: Prof.ª, Prof.a, para profesora.

El plural de las abreviaturas
La formación del plural depende del método de formación de la abreviatura:
- Si se obtuvo por truncamiento, se añade la -s: provs. para provincias.
- Si se obtuvo con contracción, se aplican las reglas generales de formación del plural y se agrega -s o -es: nros. por números; deptos. o dptos. por departamentos.

Reglas de ortografía de las abreviaturas
  • Mantienen el acento gráfico de la palabra original: pág., pagina; cód., código.

  • Las iniciales mayúsculas también se conservan: Bs. As., Buenos Aires.

  • Siempre se escriben con mayúscula las abreviaturas de fórmulas de tratamiento: Ud., usted; Sr., señor.

  • Detrás de las abreviaturas siempre se escribe punto, excepto en las que el punto se sustituye por una barra: e/ por entre, c/c por cuenta corriente. Cuando hay letras voladas, el punto se escribe delante de estas: 3.er, Sr.a. Las abreviaturas de las unidades de medida, como g, l, km, m, etc., no son abreviaturas, sino símbolos; por lo tanto, se escriben sin punto.
Cabe destacar que las abreviaturas pueden ser creadas por cualquier usuario de la lengua española, siempre y cuando se haga respetando las reglas de formación de las abreviaturas.


lunes, 20 de julio de 2015

Coordinación copulativa, disyuntiva y adversativa. Conjunciones



Por coordinación pueden unirse oraciones y palabras, mediante conectores o nexos coordinantes, que desempeñen la misma función sintáctica.
 
Las conjunciones coordinantes son las encargadas de enlazar oraciones y palabras sin establecer entre estos elementos una relación de dependencia. 

Los nexos coordinantes pueden enlazar cualquier clase de palabra (sustantivos, verbos, etc.), pero tienen que realizar la misma función sintáctica.
Según el tipo de relación que expresan, se clasifican en nexos coordinantes copulativos (suman distinta información), disyuntivos (unen dos o más elementos alternativos) y adversativos (relacionan dos elementos que se presentan como contrapuestos).

Coordinación copulativa: nexos

  • Y es el nexo principal. Adopta la forma e cuando va seguido de palabras que empiezan por i.
Esta conjunción puede unir elementos de cualquier tipo: sustantivos, adjetivos, adverbios, verbos, pronombres y oraciones:
Los profesores y los alumnos fueron de excursión.
Es una chica linda e inteligente.
Ella trabaja y estudia.
Juan nos presentó e inició la conversación.

  • El nexo ni se utiliza cuando el elemento anterior es negativo. Si los miembros negativos enlazados son más de dos la conjunción ni precede al último de ellos, pero tiene que haber una partícula negativa al comienzo de la oración:
Nunca come, bebe, ni fuma en público.
No trabaja, ni estudia, ni hace nada.

Cuando se quiere resaltar el carácter negativo de cada uno de los elementos enlazados se pone ni delante de cada uno de ellos:
Ni su madre, ni su padre, ni sus hermanos fueron a la fiesta.

Coordinación disyuntiva: conectores
Se utilizan cuando dos o más elementos oracionales u oraciones presentan una alternativa que puede ser o no excluyente.

Vienes o te quedas.
Llevas todo u olvidas algo.

La correlación o…o; o bien…o bien se emplea cuando queremos señalar que los elementos o las oraciones que se enlazan se excluyen entre sí:
O bien vas o bien lo llamas, pero tienes que decidirlo ya.

Coordinación adversativa: conjunciones
Mediante este tipo de coordinación se introduce un nuevo elemento u oración que corrige o restringe el contenido del elemento u oración anterior o que se opone al contenido.

  • Pero es el nexo más frecuente; se sitúa al comienzo de la oración adversativa, que va en segundo lugar. Se utiliza para indicar:
- Corrección o restricción a lo dicho en la primera oración:
Haz lo que quieras, pero no cuentes con mi aprobación.

- Consecuencia inesperada:
Fuimos a la fiesta, pero no nos divertimos.

- Para indicar contraste:
A Julián le gusta la música clásica, pero Carmen la aborrece.

Otros nexos adversativos

  • Mas: señala un contraste con el contenido anterior, pero más atenuadamente. Encabeza la oración adversativa:
Lo intentó, mas no lo consiguió.
  • Aunque: se utiliza para puntualizar y matizar lo dicho en la oración principal al introducir una información que restringe su contenido:
Es un buen chico, aunque a veces se comporta de un modo extraño.
  • Sin embargo, no obstante, con todo: se utilizan cuando se quiere limitar el contenido de lo expresado en la oración anterior:
Dijo que llamaría, sin embargo, no me lo creo.
Nos aseguraron que vendrían, no obstante, habrá que esperar hasta tener noticias.
Dijeron que ya habían comprado los materiales y que habían comenzado a construir, con todo, no creo que tengamos la casa antes de fin de año.

Existen otros conectores adversativos como: ahora bien, en cambio, mientras que, por el contrario, sino, antes bien, no solo…sino (que) también, no…sino que, no…pero.



lunes, 13 de julio de 2015

Voz pasiva perifrástica con ser, estar y pasiva refleja con se


Cuando el interés principal del hablante se fija en el complemento y no en el sujeto de la acción, la oración se construye con el verbo en voz pasiva.

El fenómeno de la voz o diátesis presenta una de las mayores diferencias entre el español y las lenguas cultas de la antigüedad, modelos de las gramáticas tradicionales. El griego presentaba formas activas, medias y pasivas; el latín, solo activas y pasivas. 

Las lenguas romances, en cambio, han conservado las desinencias activas y han recurrido a la perífrasis o a otras estructuras para indicar la pasividad. Si bien en la gramática del griego y del latín la voz se manifestaba morfológicamente, en el español, la expresión de la voz pasa a ser de índole sintáctica.

Voz pasiva perifrástica con ser + participio
El complemento directo de la oración pasa a ser sujeto paciente de la oración pasiva. El verbo en pasiva se construye con el verbo ser y el participio del verbo que concuerda con el sujeto paciente en género y número. El sujeto de la oración activa pasa a ser complemento agente, precedido por la preposición por:
Juan José Campanella dirigió la película. La película fue dirigida por Juan José Campanella.
La abuela cuidaba a los nietos. Los nietos eran cuidados por la abuela.
El alcalde inauguró la nueva estación. La nueva estación fue inaugurada por el alcalde.

Voz pasiva perifrástica con estar + participio
Se llama también pasiva de resultado, ya que informa del resultado final sin interesarnos por el proceso. El complemento directo también pasa a ser sujeto de la oración pasiva y el complemento agente no es necesario y generalmente no aparece:
Esta casa está bien cuidada.
El libro está terminado.
Las calles están destruidas.

Voz pasiva refleja con se
  • Con objeto no persona: se usa la voz pasiva refleja (se + el verbo en la 3.a persona del singular o plural) para expresar aquellas acciones en que no hay un agente específico.
Se habla español.
Se venden bicicletas.

  • Con objeto persona: se usa la a personal y el verbo en la 3.a persona del singular cuando el receptor es un sujeto personal singular o plural.
Se ve a la gente.
Desde aquí se ve a las personas.

Cuando no se usa la voz pasiva
- Si el verbo principal es un verbo de percepción o emoción. Ejemplos de verbos de este tipo son: escuchar, odiar, oír, querer, sentir, temer y ver.
No es correcto: María fue odiada por Carlos.

- La voz pasiva con el verbo ser no se emplea en una construcción en la que aparece un tiempo progresivo.
No es correcto: El libro estaba siendo leído por Juan.

- Cuando hay un objeto indirecto, no se puede formar la voz pasiva con ser.
No es correcto: El regalo fue comprado a Isabel por su hermana.

sábado, 27 de junio de 2015

Clasificación de los sustantivos comunes en español



Los sustantivos comunes, los que nos dicen qué es ese objeto, se clasifican en contables e incontables; individuales y colectivos; y concretos y abstractos.
 
En español, el sustantivo común flexiona en número (singular o plural) y también en género (masculino o femenino); existiendo los sustantivos que tienen un único género.

Sustantivos contables e incontables
Los sustantivos contables designan cosas que pueden aislarse, que son numerables: amigo, mesa, día, y pueden pluralizarse. Los incontables designan cosas que no tienen límites claros, no se pluralizan y sólo admiten cuantificadores indefinidos: mucha sangre, poco humo. 

Los incontables, cuando es necesario relacionarlos con un número, se asocian a otro sustantivo: dos kilos de arroz. Cuando se dice dos arroces, significa dos tipos de arroz; el sustantivo incontable se ha recategorizado en contable.

Particularidades de los sustantivos contables e incontables
Comí melón (uso incontable) o Comí medio melón (uso contable), es un ejemplo de sustantivos que, según el contexto morfosintáctico, pueden interpretarse como contables o incontables. Un sustantivo puede ser contable en una lengua, e incontable en otra, como por ejemplo el caso de consejo (contable) y su equivalente en inglés advice (incontable). Se pueden dar dos consejos, pero no two advices.

En ciertos casos hay dos sustantivos diferentes, uno contable y otro incontable, para referirse a un mismo objeto: calzado, dinero (incontables), zapato, billetes (contables).

Sustantivos individuales y colectivos
Los sustantivos individuales designan una sola entidad, como árbol; los sustantivos colectivos designan un conjunto de entidades, como público o arboleda.

Clasificación de los sustantivos colectivos
Tradicionalmente los sustantivos colectivos se dividían en determinados e indeterminados. Dentro de los determinados se encuentran, por un lado, los colectivos morfológicos, aquellos que muestran en su raíz el objeto que aparece agrupado (por ejemplo: alameda, caserío). 

Por otro lado, están los sustantivos colectivos sin estructura morfológica, no derivados de ningún sustantivo que aclare la especie (por ejemplo: ejército, clero, cardumen). A estos colectivos determinados se les oponían los indeterminados grupo, montón, conjunto, que no denotan la clase de entidades que agrupan; y los numerales, que sólo significan el número, como millón, docena. Actualmente, se discute la validez de la inclusión de este grupo entre los colectivos.

Criterios para reconocer sustantivos como colectivos
Los sustantivos colectivos de persona y los sustantivos individuales en plural admiten las construcciones adverbiales por unanimidad, por mayoría; mientras que los sustantivos individuales en singular, no las aceptan. Por ejemplo, se puede decir El consorcio decidió el despido del administrador por unanimidad; pero no es correcto decir El propietario del primer piso decidió el despido por unanimidad.

Sustantivos concretos y abstractos
La gramática tradicional opone el sustantivo abstracto al concreto, términos hoy, discutibles; al igual que la afirmación de que todos los abstractos son no contables y los concretos, contables; como se demuestra con los ejemplos mucho esfuerzo, mucho arroz, un problema, un matiz.

Los sustantivos abstractos son los que no se pueden percibir con los sentidos: no se pueden tocar, ni oler; en cambio los concretos se pueden percibir.
Muchos de los sustantivos abstractos y no contables en sus forman negativas reciben la interpretación de “acto”. Por ejemplo, una injusticia es un “acto de injusticia”. Hay otros sustantivos que se comportan de la misma manera, aunque no tienen prefijo negativo: una tontería, una necesidad, inquietud, atención.

Existen otros sustantivos abstractos que se recategorizan en sustantivos concretos contables, no como “actos”, sino como “personas”. Por ejemplo, una belleza, una eminencia, un encanto.

El Diccionario de la Real Academia Española, como artículo enmendado de la 23.ª edición, define gramaticalmente al sustantivo como nombre: “categoría de palabras que comprende el nombre sustantivo y el nombre adjetivo”.


martes, 23 de junio de 2015

Enlaces argumentativos según el tipo de argumentación. Ejemplos



Los enlaces de argumentación sirven para distribuir la información de los enunciados. Ordenan el discurso desde el punto de vista argumentativo.
 
Los elementos de enlace o conexión de un discurso, sin formar parte de la estructura interna de las oraciones que enlazan, son necesarios en toda comunicación. De acuerdo con el significado que aportan a las partes relacionadas, se distinguen los siguientes tipos:

Enlaces temporales
Estas unidades tienen un elemento correlativo, es decir que al elemento que aparece en el primer segmento del enunciado, le corresponde otro en el segundo. Si en el primer enunciado aparecen en principio, ante todo, antes de nada, para empezar, en primer lugar o en un primer momento, en el segundo deben utilizarse enseguida, luego, después, a continuación, en segundo lugar, etc.:

En un principio dijo que sí. Luego que no. Después que ya vería.
Antes de nada, agradeció a los presentes. A continuación explicó el porqué de su presencia y finalmente se despidió de la audiencia.

Enlaces distributivos
Suponen una enumeración de por lo menos dos miembros y suele haber cuantificadores ordinales en su composición. Las expresiones distributivas son: primero/segundo, por una parte/por otra parte, de un lado/de otro lado, en primer lugar/en segundo lugar. Por ejemplo:

Hay tres razones que me impiden realizar el viaje: en primer lugar, no tengo el dinero. En segundo lugar, no tengo muchas ganas. Y en tercer lugar, tendría que pedir permiso en el trabajo.

Los enlaces distributivos suponen una organización prevista por el hablante para establecer el grado de importancia de lo expuesto o simplemente para mantener un orden en la exposición. A pesar de esto algunas fórmulas pueden usarse solo como elementos introductores del discurso:

Ante todo, cuéntame qué has hecho.
Para comenzar, aclárame la situación.
En principio, yo puedo ir.

Enlaces de ruptura
Hay expresiones como por cierto y a propósito que indican una interrupción del argumento anterior, pero que son necesarias cuando el hablante tiene urgencia por decir o preguntar algo:

Podríamos ir a la playa de vacaciones. Por cierto (a propósito), ¿cuántos años hace que no vamos?

Enlaces continuativos
Cumplen la función de mantener vivo el discurso. Los más utilizados son bueno, bien, vamos, ya te digo, pues, yo qué sé:

¿Qué quieres que te diga? Bueno, pues que las cosas no están tan claras.
Respecto a los muebles, yo qué sé, no sé dónde los pondremos; vamos, que primero tenemos que probar.
Por lo sucedido ayer, ya te digo, es mejor esperar.

Enlaces de ejemplificación
Se utilizan con el fin de que el interlocutor entienda mejor ciertos conceptos. Estos son: así, por ejemplo, a saber, en concreto, pongamos un caso, valga como ejemplo, concretamente, sin ir más lejos:

En mi casa, por ejemplo, soy yo sola quien resuelve los problemas, a saber: los niños, la escuela, las cuentas…O el alquiler del apartamento, pongamos por caso. Imagínate, sin ir más lejos, que un día te enfermes, ¿quién hará las cosas por ti?

Enlaces conclusivos
Se utilizan para hacer notar el último enunciado, o la última parte de este. Por ejemplo: por último, eso es, finalmente, por fin, en resumen, en suma, en conclusión. Algunos enlaces como en pocas palabras, dicho de otro modo, concluyen el enunciado con valor explicativo:

Javier los lunes juega al fútbol, los martes hace las compras, los miércoles va al cine, los jueves sale con sus amigos y los fines de semana descansa. En resumen: se dedica a la buena vida.