sábado, 27 de junio de 2015

Clasificación de los sustantivos comunes en español



Los sustantivos comunes, los que nos dicen qué es ese objeto, se clasifican en contables e incontables; individuales y colectivos; y concretos y abstractos.
 
En español, el sustantivo común flexiona en número (singular o plural) y también en género (masculino o femenino); existiendo los sustantivos que tienen un único género.

Sustantivos contables e incontables
Los sustantivos contables designan cosas que pueden aislarse, que son numerables: amigo, mesa, día, y pueden pluralizarse. Los incontables designan cosas que no tienen límites claros, no se pluralizan y sólo admiten cuantificadores indefinidos: mucha sangre, poco humo. 

Los incontables, cuando es necesario relacionarlos con un número, se asocian a otro sustantivo: dos kilos de arroz. Cuando se dice dos arroces, significa dos tipos de arroz; el sustantivo incontable se ha recategorizado en contable.

Particularidades de los sustantivos contables e incontables
Comí melón (uso incontable) o Comí medio melón (uso contable), es un ejemplo de sustantivos que, según el contexto morfosintáctico, pueden interpretarse como contables o incontables. Un sustantivo puede ser contable en una lengua, e incontable en otra, como por ejemplo el caso de consejo (contable) y su equivalente en inglés advice (incontable). Se pueden dar dos consejos, pero no two advices.

En ciertos casos hay dos sustantivos diferentes, uno contable y otro incontable, para referirse a un mismo objeto: calzado, dinero (incontables), zapato, billetes (contables).

Sustantivos individuales y colectivos
Los sustantivos individuales designan una sola entidad, como árbol; los sustantivos colectivos designan un conjunto de entidades, como público o arboleda.

Clasificación de los sustantivos colectivos
Tradicionalmente los sustantivos colectivos se dividían en determinados e indeterminados. Dentro de los determinados se encuentran, por un lado, los colectivos morfológicos, aquellos que muestran en su raíz el objeto que aparece agrupado (por ejemplo: alameda, caserío). 

Por otro lado, están los sustantivos colectivos sin estructura morfológica, no derivados de ningún sustantivo que aclare la especie (por ejemplo: ejército, clero, cardumen). A estos colectivos determinados se les oponían los indeterminados grupo, montón, conjunto, que no denotan la clase de entidades que agrupan; y los numerales, que sólo significan el número, como millón, docena. Actualmente, se discute la validez de la inclusión de este grupo entre los colectivos.

Criterios para reconocer sustantivos como colectivos
Los sustantivos colectivos de persona y los sustantivos individuales en plural admiten las construcciones adverbiales por unanimidad, por mayoría; mientras que los sustantivos individuales en singular, no las aceptan. Por ejemplo, se puede decir El consorcio decidió el despido del administrador por unanimidad; pero no es correcto decir El propietario del primer piso decidió el despido por unanimidad.

Sustantivos concretos y abstractos
La gramática tradicional opone el sustantivo abstracto al concreto, términos hoy, discutibles; al igual que la afirmación de que todos los abstractos son no contables y los concretos, contables; como se demuestra con los ejemplos mucho esfuerzo, mucho arroz, un problema, un matiz.

Los sustantivos abstractos son los que no se pueden percibir con los sentidos: no se pueden tocar, ni oler; en cambio los concretos se pueden percibir.
Muchos de los sustantivos abstractos y no contables en sus forman negativas reciben la interpretación de “acto”. Por ejemplo, una injusticia es un “acto de injusticia”. Hay otros sustantivos que se comportan de la misma manera, aunque no tienen prefijo negativo: una tontería, una necesidad, inquietud, atención.

Existen otros sustantivos abstractos que se recategorizan en sustantivos concretos contables, no como “actos”, sino como “personas”. Por ejemplo, una belleza, una eminencia, un encanto.

El Diccionario de la Real Academia Española, como artículo enmendado de la 23.ª edición, define gramaticalmente al sustantivo como nombre: “categoría de palabras que comprende el nombre sustantivo y el nombre adjetivo”.


martes, 23 de junio de 2015

Enlaces argumentativos según el tipo de argumentación. Ejemplos



Los enlaces de argumentación sirven para distribuir la información de los enunciados. Ordenan el discurso desde el punto de vista argumentativo.
 
Los elementos de enlace o conexión de un discurso, sin formar parte de la estructura interna de las oraciones que enlazan, son necesarios en toda comunicación. De acuerdo con el significado que aportan a las partes relacionadas, se distinguen los siguientes tipos:

Enlaces temporales
Estas unidades tienen un elemento correlativo, es decir que al elemento que aparece en el primer segmento del enunciado, le corresponde otro en el segundo. Si en el primer enunciado aparecen en principio, ante todo, antes de nada, para empezar, en primer lugar o en un primer momento, en el segundo deben utilizarse enseguida, luego, después, a continuación, en segundo lugar, etc.:

En un principio dijo que sí. Luego que no. Después que ya vería.
Antes de nada, agradeció a los presentes. A continuación explicó el porqué de su presencia y finalmente se despidió de la audiencia.

Enlaces distributivos
Suponen una enumeración de por lo menos dos miembros y suele haber cuantificadores ordinales en su composición. Las expresiones distributivas son: primero/segundo, por una parte/por otra parte, de un lado/de otro lado, en primer lugar/en segundo lugar. Por ejemplo:

Hay tres razones que me impiden realizar el viaje: en primer lugar, no tengo el dinero. En segundo lugar, no tengo muchas ganas. Y en tercer lugar, tendría que pedir permiso en el trabajo.

Los enlaces distributivos suponen una organización prevista por el hablante para establecer el grado de importancia de lo expuesto o simplemente para mantener un orden en la exposición. A pesar de esto algunas fórmulas pueden usarse solo como elementos introductores del discurso:

Ante todo, cuéntame qué has hecho.
Para comenzar, aclárame la situación.
En principio, yo puedo ir.

Enlaces de ruptura
Hay expresiones como por cierto y a propósito que indican una interrupción del argumento anterior, pero que son necesarias cuando el hablante tiene urgencia por decir o preguntar algo:

Podríamos ir a la playa de vacaciones. Por cierto (a propósito), ¿cuántos años hace que no vamos?

Enlaces continuativos
Cumplen la función de mantener vivo el discurso. Los más utilizados son bueno, bien, vamos, ya te digo, pues, yo qué sé:

¿Qué quieres que te diga? Bueno, pues que las cosas no están tan claras.
Respecto a los muebles, yo qué sé, no sé dónde los pondremos; vamos, que primero tenemos que probar.
Por lo sucedido ayer, ya te digo, es mejor esperar.

Enlaces de ejemplificación
Se utilizan con el fin de que el interlocutor entienda mejor ciertos conceptos. Estos son: así, por ejemplo, a saber, en concreto, pongamos un caso, valga como ejemplo, concretamente, sin ir más lejos:

En mi casa, por ejemplo, soy yo sola quien resuelve los problemas, a saber: los niños, la escuela, las cuentas…O el alquiler del apartamento, pongamos por caso. Imagínate, sin ir más lejos, que un día te enfermes, ¿quién hará las cosas por ti?

Enlaces conclusivos
Se utilizan para hacer notar el último enunciado, o la última parte de este. Por ejemplo: por último, eso es, finalmente, por fin, en resumen, en suma, en conclusión. Algunos enlaces como en pocas palabras, dicho de otro modo, concluyen el enunciado con valor explicativo:

Javier los lunes juega al fútbol, los martes hace las compras, los miércoles va al cine, los jueves sale con sus amigos y los fines de semana descansa. En resumen: se dedica a la buena vida.


lunes, 15 de junio de 2015

Complemento circunstancial de tiempo: adverbios temporales



Adverbios, sustantivos con preposiciones y oraciones introducidas por conjunciones o relativos cumplen la función de complemento circunstancial de tiempo.
 
El significado de tiempo se expresa morfológicamente en las desinencias del verbo, en el que se distingue pasado, presente y futuro. Pero el tiempo verbal a veces no es fiel reflejo del tiempo real, pues un verbo en presente puede usarse para referirse a hechos pasados (Colón descubre América en 1492) o futuros (Mañana hay festival). El complemento circunstancial sirve justamente para, cuando en una oración, se quiere especificar el momento concreto de la acción expresada por el verbo.

Si bien los adverbios, oraciones relativas o sustantivos con preposiciones pueden comportarse como complementos circunstanciales, son los adverbios temporales los únicos capacitados para funcionar como complemento circunstancial de manera autónoma. Su comportamiento sintáctico cambia y está condicionado por su significado particular. Se distinguen los siguientes grupos:

Ayer, hoy y mañana
Representan los tres momentos en el transcurrir del tiempo cronológico: pasado, presente y futuro. Hoy sitúa los hechos en el presente, aunque se puede usar con formas verbales del pasado y del futuro:
Hoy tendremos taller.
A Juan le avisé hoy.

Mañana los sitúa en el futuro, aunque vaya con verbos en pasado o en presente:
Esto lo resolverá mañana.
Mañana terminan las clases.
Mañana llegaban sus parientes.

Ayer alude a un momento pasado y se construye siempre con verbos en pretérito perfecto o imperfecto:
Ayer tuvimos reunión.
Ayer no sabíamos nada de su situación.

Ahora y entonces
Ahora se refiere a un período temporal cercano o coincidente con el momento en que se habla; entonces sirve para situar lo que se dice como algo alejado, ya sea en el pasado como en el futuro:
Ahora vengo.
La veré ahora.
Cenó ahora mismo.
Lo trajimos entonces.
Entonces será tarde.

Ya, todavía y aún
Más que indicar un período de tiempo determinado, presentan lo dicho en la oración como algo cumplido o en su desarrollo. El adverbio ya se caracteriza por presentar la acción verbal como terminada, mientras que todavía y aún apuntan a la continuidad o no conclusión. Es por esto que ya es compatible con las formas del pretérito perfecto, con las que aún y todavía no los son:
Ya vinieron los estudiantes.
Ya habían devuelto los apuntes.

Siempre, nunca y jamás
Siempre indica afirmación temporal, mientras nunca y jamás significan la negación de cualquier período de tiempo:
Yo siempre dudo.
Jamás nos dirán nada.
Nunca se enteraron de nada.
Eso no sucederá nunca jamás.

Temprano, pronto, rápido, enseguida y adverbios terminados en -mente
Estos adverbios expresan una temporalidad relativa que depende de la consideración del hablante y del contexto:
¿Cuándo llegaron? -Pronto/enseguida.
¿Cómo llegaron? -Tarde/rápido.

Los relativos como adverbios temporales
Cuando, cuándo y mientras, como los comparativos, antes, después, primero y luego recogen la significación de otras unidades para especificarlas con significados de simultaneidad, anterioridad o posterioridad:
Lo haré cuando pueda.
Voy a salir, te veré luego.
Comieron y después se fueron.

Sustantivos como complementos circunstanciales
Hay sustantivos capaces de realizar la función de complemento circunstancial; algunos deben de estar acompañados por preposiciones o locuciones prepositivas que maticen el significado general de la temporalidad. Por ejemplo, por, durante, en el transcurso de, a lo largo de, le dan al complemento circunstancial el significado de duración:
Se fue a Madrid por algún tiempo.
Durante las vacaciones prefiero viajar.
Nos veremos en el transcurso de la semana.

lunes, 8 de junio de 2015

La oración compuesta: yuxtaposición y coordinación. Ejemplos



Cuando una oración tiene más de un verbo principal se llama compuesta y está forma por unión de varias oraciones, sin que entre ellas haya subordinación.
 
Las oraciones que constituyen la oración compuesta tienen que ser de la misma categoría y desempeñar una misma función. La unión de las oraciones compuestas se puede realizar por yuxtaposición (sin nexos) o por coordinación (mediante nexos coordinantes).

Oraciones compuestas por yuxtaposición
Yuxtaponer significa colocar una cosa al lado de otra, pero sin ningún enlace que las una. Normalmente están separadas por pausas (coma o punto y coma) y unificadas en oración compuesta principalmente por la entonación: ¿Vienes, te quedas?; Julia no vino, María sí; Ya es tarde: levántate.

Oraciones coordinadas
En general, las oraciones yuxtapuestas pueden coordinarse mediante una conjunción coordinativa o coordinador: ¿Vienes o te quedas?; Julia no vino, pero María sí; Ya es tarde, de modo que levántate. Las oraciones coordinadas se clasifican de acuerdo con el sentido del coordinador que hay entre ellas. La presencia de este no debe alterar la relación entre las oraciones simplemente yuxtapuestas.

Oraciones coordinadas copulativas
Los nexos coordinantes copulativos son: y/e, ni, también, y también, tampoco, incluso, ni siquiera, además.

  • Y/e: une oraciones sumando sus significados: Un libro interesante y divertido.

  • Ni: se utiliza cuando el elemento anterior o la oración anterior son negativos: No come ni bebe.

  • También: cuando se quiere agregar algo a lo ya dicho: Mañana tenemos la reunión con las compañeras de colegio. También nuestros maridos están invitados.
  • Y también: cuando se cierra una serie con otro elemento: Limpié la casa, hice las compras y también cociné.

  • Tampoco: añade un elemento negativo a lo ya dicho: Llegamos tarde y no lo llamamos. Tampoco nos acordamos.
  • Incluso: añade un elemento nuevo, no esperado y que puede causar sorpresa al oyente: Encontré todas las fotos, incluso, las que ya no recordaba.

  • Ni siquiera: niega un elemento, no esperado y que puede causar sorpresa al oyente: No vino, ni siquiera llamó.

  • Además: introduce elementos nuevos que se añaden a los ya mencionados. Hicimos todo lo programado; además, distribuimos las tareas para mañana.
Oraciones coordinadas disyuntivas
Son oraciones que presentan una alternativa que puede ser o no excluyente. Los nexos son:o/u, o…o, o bien…o bien, unos…otros, estos…aquellos.

  • O/u, o…o, o bien…o bien: señalan que las oraciones que enlazan se excluyen entre sí: O vienes o te quedas.
El resto de los coordinadores disyuntivos se presentan como alternativos, pero no son excluyentes: Unos bebían, otros comían; Estos son económicos, aquellos son más caros.

Oraciones coordinadas adversativas
En este tipo de coordinación se introduce una nueva oración que corrige o niega el contenido de la oración anterior. Los nexos coordinantes adversativos son: pero, aunque, sin embargo, mas, ahora bien, en cambio, por el contrario, sino.

  • Pero: se coloca al inicio de la oración adversativa, que va en segundo lugar. Puede indicar contraste, consecuencia inesperada o restricción de lo dicho anteriormente: Fui al cine, pero no me gustó la película. 
  • Sin embargo, no obstante, con todo: limitan o contrastan el contenido de lo expresado en la oración anterior: Estaba muy triste, sin embargo, vino a la fiesta.
  • En cambio, mientras que: sirven para contrastar los contenidos de dos oraciones entre sí: Yo he trabajado todo el día, mientras que él no ha hecho nada.
  • Sino: se usa para negar el primero de dos elementos al que se contrapone de forma excluyente un elemento afirmativo: No solo hace su trabajo, sino que también ayuda a los demás cuando lo necesitan.

Oraciones coordinadas explicativas
Son oraciones que aclaran el significado de lo enunciado en la anterior. Los coordinantes son: es decir, esto es, o sea, mejor dicho, a saber: Tenía problemas con la vista, es decir, no veía bien; Han adelantado una hora, o sea, anochecerá más tarde.