lunes, 28 de julio de 2014

Ver y mirar; oír y escuchar: diferencias


Ver
Percibir por los ojos los objetos mediante la acción de la luz.

Mirar
Dirigir la vista a un objeto.

Oír
Percibir con los oídos un sonido.

Escuchar
Poner atención o aplicar el oído para oír (algo o a alguien).

Ver y oír se refieren a recibir estímulos en los sentidos, no interviene una acción del sujeto; mirar y escuchar en cambio implican una acción voluntaria. Sin embargo, desde la antigüedad y actualmente se utilizan indistintamente y no se considera un error. La elección puede depender del lugar o de giros concretos de la lengua.

lunes, 21 de julio de 2014

Los numerales cardinales y ordinales: usos y ejemplos

Los numerales pueden dividirse en cardinales (dos, quince, cien), ordinales (tercero, cuarto, vigésimo), fraccionarios o partitivos (mitad, tercio, sexto) multiplicativos (doble, triple) y distributivos (sendos).

Numerales cardinales
Son cuantificadores que expresan una cantidad precisa (tres, siete) o ausencia total de cantidad (cero).
Además de expresar cantidad, todos los cardinales excepto uno pueden emplearse para expresar, como los numerales ordinales, el orden en una serie: capítulo décimo, décimo capítulo o capítulo diez.

Categoría gramatical y funciones de los cardinales
Los cardinales pueden preceder a sustantivos, aparecer solos o ir detrás de sustantivos. En cada uno de estos casos pertenecen a distintas categorías gramaticales y pueden tener distintas funciones.
  • Cardinales antepuestos a sustantivos
Cuando los cardinales se anteponen a un sustantivo son determinantes, concretamente adjetivos determinativos. Sirven para efectuar recuentos e indican la cantidad exacta de elementos a los que se refiere el sustantivo.

Los sustantivos a los que preceden los cardinales han de ser contables o estar recategorizados como contables: dos manzanas, dos tazas de café, dos vasos de agua.
Los sustantivos no contables pueden cuantificarse con otros cuantificadores: mucha agua, algo de vino, bastante azúcar.
  • Cardinales solos
Cuando los cardinales aparecen solos pueden ser pronombres o sustantivos. Como sustantivos son siempre masculinos y tienen plural. En este caso no funcionan como cuantificadores: Dibuja tres sietes y cinco cuatros.

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martes, 15 de julio de 2014

Conmigo, contigo y consigo


Los pronombres personales tónicos son aquellos que pueden funcionar como sujeto (Yo cocino), como atributo (Los ganadores son ellos) o como término de preposición (Mi madre vendrá con nosotros).

Cuando la preposición que precede a mí, ti, sí es con, deben emplearse las formas conmigo, contigo y consigo, de manera que no son correctas las secuencias con mí, con ti, con sí.

Los pronombres que se utilizan después de preposición solamente existen en el singular (mí - ti - sí), y en la tercera persona solo para el reflexivo.

El caso particular de conmigo, contigo, consigo es una derivación de cum me cum, que en latín duplicaba la preposición.


jueves, 10 de julio de 2014

Deber + infinitivo y deber de + infinitivo


Últimos cambios de la nueva edición de la Ortografía de la lengua española de 2010

Antes
La norma tradicional era la de usar deber + infinitivo (sin de) para significar ‘obligación’ y deber de + infinitivo para significar ‘probabilidad o conjetura’.

Ejemplos:
- La luz debe estar apagada. (‘Hay obligación de que la luz esté apagada.’)
- La luz debe de estar apagada. (‘Probablemente esté apagada la luz.’)

Ahora
El significado de obligación se sigue manifestando con deber + infinitivo; se considera incorrección poner en este caso la preposición, o al menos no se recomienda.

Ejemplos:
* El gobierno debe de explicar a los ciudadanos el porqué de la crisis. (Correcto: El gobierno debe explicar a los ciudadanos el porqué de la crisis.)

Para significar probabilidad o conjetura, sigue valiendo la construcción deber de + infinitivo, pero, como novedad en el Diccionario panhispánico de dudas, también se admite en este caso la variante sin la preposición de.

Ejemplos:
Deben de ser las tres. / Deben ser las tres.
Debe de haber llovido. / Debe haber llovido.

Fuente: Las normas académicas: últimos cambios. Leonardo Gómez Torrego. Ediciones SM.

lunes, 7 de julio de 2014

La agrupación "a por": ¿ir a por el periódico o ir por el periódico?



Últimos cambios de la nueva edición de la Ortografía de la lengua española de 2010

Antes
Esta agrupación preposicional siempre se consideró incorrecta. Lo correcto era el empleo exclusivo de por.

Ejemplo:
*Voy a por el periódico. (Correcto: Voy por el periódico.)

Ahora
Ya se considera correcta esta agrupación, aunque solo se usa en el español de España (excepto en Canarias).

Ejemplo:
Voy a por el periódico. /  Voy por el periódico.

En Hispanoamérica se considera vulgar esta agrupación; de hecho, no se usa.

Fuente: Las normas académicas: últimos cambios. Leonardo Gómez Torrego. Ediciones SM.

jueves, 26 de junio de 2014

El verbo agredir


Últimos cambios de la nueva edición de la Ortografía de la lengua española de 2010

Antes
Los verbos agredir, transgredir, abolir, compungir y desabrir se consideraban verbos defectivos: solo tenían las formas en las que aparecía la vocal temática -i-.

Ahora
Estos verbos presentan hoy su conjugación completa; es decir, han dejado de ser defectivos, por lo que formas como las siguientes son correctas:
- agredo, agredes, agrede, agreda...
- transgredo, transgredes, transgrede, transgreda...
- abolo, aboles, abole, abola...

Fuente: Las normas académicas: últimos cambios. Leonardo Gómez Torrego. Ediciones SM.

lunes, 23 de junio de 2014

Adverbios con posesivos: ¿delante de mí o delante mío?


Últimos cambios de la nueva edición de la Ortografía de la lengua española de 2010

Antes
No había una norma académica sobre las construcciones del tipo delante mío, delante suya, detrás tuyo, etc.

En el Diccionario panhispánico de dudas se dice que los adverbios locativos delante, detrás, encima, debajo, cerca, lejos, enfrente, que gramaticalmente se dejan acompañar por complementos precedidos de la preposición de (delante de nosotros, delante de mí, encima de ella, debajo de usted, cerca de ti, lejos de ella, enfrente de vosotros...), no admiten combinaciones con posesivos, por lo que se consideran incorrectas construcciones como *delante  mío, *detrás suyo/a, *encima nuestro/a, *debajo tuyo/a, *cerca vuestro/a, *lejos mío, *enfrente suyo/a, etc.

Ahora
Se percibe mayor tolerancia con estas construcciones, al decir de ellas que son “propias del lenguaje coloquial y percibidas todavía hoy como construcciones no recomendables por la mayoría de los hablantes cultos de muchos países”. Se deduce, por tanto, que, aunque muy extendidas en el uso, hoy no pertenecen al español culto.
Estas construcciones aparecen como más desprestigiadas cuando el posesivo que acompaña al adverbio está en femenino: *delante mía, *detrás suya, *enfrente nuestra, etc.

Advertencia
a) Cuando se trata de locuciones adverbiales o preposicionales formadas con un sustantivo, la combinación con posesivos es correcta.

Ejemplos:
· al lado mío/a mi lado · a pesar nuestro/a nuestro pesar
· de parte tuya/de tu parte · en contra suya/en su contra

Todos estos sustantivos admiten, además, en estas locuciones el complemento con preposición.

Ejemplos:
· al lado de mí · a pesar de nosotros
· de parte de ti · en contra de él/ella/ellos/ellas

b) El adverbio alrededor se comporta como las locuciones anteriores.

Ejemplos:
· alrededor mío/a mi alrededor/alrededor de mí

Fuente: Las normas académicas: últimos cambios. Leonardo Gómez Torrego. Ediciones SM.